entrevue de Hernando Calvo Ospina
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Voici une entrevue de Jaime Guaracas, guérilléro légendaire
des Forces armées révolutionnaires de la Colombie-Armée du
peuple (FARC-EP).
Elle a été menée par Hernando Calvo Ospina, collaborateur du
journal «Le Monde Diplomatique». Nommé candidat au Prix Lorenzo Natalí de
journalisme, 2005, de la Commission européenne, Ospina est l’auteur, entre
autres, de «Colombia, laboratorio de embrujos. Democracia y terrorismo de
Estado». A kal-Foca, Madrid 2008.
Extrait
de l’entrevue :
[…]
Ospina :
Seuls quelques
fous et quelques personnes intéressées pensent qu’il est possible de mettre
fin à la guérilla par des moyens militaires et par la violence contre le
peuple, mais je ne pense pas que, pour le moment, la guérilla puisse
prendre le pouvoir.
Jaime Guaracas
:
Nous sommes très réalistes, pour l’instant nous ne
pouvons pas les vaincre, mais un mal ne peut durer cent ans, aucun organisme
ne peut résister aussi longtemps. Aucun changement social n’a été
facile. Mais ce qui est certain c’est que tant que les causes qui ont
déclenché le conflit persisteront, la guérilla sera invincible.
Leur propagande dit que le peuple colombien
est las de la guerre et que c’est pour cela que beaucoup collaborent avec
l’armée, mais cela n’est pas vrai. Si tel était le cas, la guérilla
ne serait pas dans tout le pays.
La guérilla a
procédé à un retrait stratégique pour faire face au Plan Colombie. Dans la
jungle se trouvent les principales forces, mais il y a des combattants dans la
périphérie de Bogota, Cali, Medellin. Ce qui se passe c’est qu’ils ne se
rendent pas compte de leur présence car il y a une base qui les cache, qui les
appuie.
Les FARC a organisé un Parti communiste
clandestin (PCC) et le Mouvement bolivarien pour une Colombie
nouvelle. Leurs membres travaillent clandestinement avec les masses, dans
tout le pays, sans se faire remarquer.
Objectivement Uribe a perdu la bataille car il n’a pas réussi à
éliminer les FARC au moyen du Plan Colombia et du Plan Patriota. Le
gouvernement Uribe et Washington ont gaspillé des milliards de dollars en vain
car les FARC existent toujours.
Ospina
:
Dites-moi, si ce
n’est pas militairement, comment l’État colombien et Washington pourraient
mettre fin aux FARC?
Jaime Guaracas
:
Si au lieu d’investir dans la
guerre et la répression, ils investissaient dans l’éducation, la santé, la
réforme agraire, ils mettraient peut-être en question la pertinence des
FARC.
Si l’on commençait à résoudre les
causes qui maintiennent le conflit latent, si l’on cessait d’assassiner les
opposants, cela, logiquement, provoquerait une chute de tension. Il
serait moins possible pour les FARC de dire que les gens
souffrent.
C’est pour cela
que l’«Establishment» pourrait résoudre ce conflit, et cela dès maintenant!
Mais non! Uribe, l’impérialisme et la bourgeoisie croient en la
grande illusion qu’ils pourront vaincre militairement les FARC. Je vous
le répète ils se trompent carrément.
Dans les conditions
actuelles, la population colombienne est convaincue que les
FARC continueront à exister. Les FARC sont prêtes à continuer la
lutte, à résister et à vaincre.
[Fin de
l’article]
—– Original Message —–
From: Marc-Aser De Sève To: madeseve@videotron.ca Sent:
Wednesday, October 01, 2098 12:07 AM
FARC" Entrevista a Jaime Guaracas, legendario guerrillero de las
FARC.
| Portada :: Colombia |
|
|
30-09-2008
|
Guaracas, legendario guerrillero de las FARC
pueblo lo que ha primado para las FARC”
Me recibe en
esa esquinita del mundo. Hace tremendo calor, y el color de las nubes presagia
aguacero. Notando mi preocupación me dice que ese rancho, de madera y hojas, ya
ha resistido varios vendavales. Reparo que en la salita los libros son el único
lujo. Con el paso de las horas me doy cuenta que sus tesoros son dos fotos: en
ambas está con Manuel Marulanda Vélez, el recientemente fallecido comandante de
la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.
Tengo ante mí a
uno de los guerrilleros más legendarios de Colombia: Jaime Guaracas. Es de los
mitos revolucionarios aun en vida, parte indisoluble de la fundación y
desarrollo de las FARC. Durante la Séptima Conferencia, mayo de 1982, fue
elegido a la máxima instancia de esa organización, el Secretariado. El cargo
debió dejarlo ante su estado de salud.
Cuenta que sus
“achaques” fueron surgiendo poco a poco, rezago de las torturas que le
infligieron luego de ser detenido en Cali, al suroccidente del país, el 5 de
junio de 1973. “ Los militares me tuvieron tres meses encerrado en una celda
llamada “amansa-locos”, sometido a los métodos más salvajes que han aprendido de
los especialistas estadounidenses .”
Guaraca tiene
una memoria fotográfica. Recuerda en qué río, colina, camino, lejano pueblo, mes
y día sucedieron detalles trascendentales de la historia colombiana, que bien
pocos conocen.
Aquí una
pequeña porción de lo conversado con este personaje, quien casi nunca ha dado
entrevistas.
– ¿De donde
proviene Jaime Guaraca?
– Vengo de una
familia campesina muy humilde, colonizadora de un pedazo de tierra en el Tolima,
al sur del país. Mis padres tumbaron selva para construir dos finquitas, donde
nacimos seis varones y dos mujeres. Soy el único que queda vivo de la familia.
Mi madre y mi hermana menor murieron muy jóvenes por falta de un médico .
El 9 de abril
de 1948, al ser asesinado el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, la violencia
del gobierno conservador contra liberales y comunistas se propagó por todo el
país. Mi familia debió hacer lo mismo que miles de campesinos: esconderse en la
selva para huir de la muerte. Mis hermanos mayores se fueron busca de otros
jóvenes que se estaban organizando para defender su vida, pues la policía los
perseguía para asesinarlos, por el delito de ser liberales. Estos jóvenes se
convirtieron en guerrilleros que lucharon contra la dictadura fascista. Yo era
muy niño.
– ¿Cuándo
Usted se vincula a la lucha guerrillera?
– En 1953 el
general Gustavo Rojas Pinilla se toma el poder. Ante sus ofrecimientos de paz,
las guerrillas liberales se desmovilizan. Algunos de sus comandos, que habían
actuado con los comunistas, deciden aliarse al gobierno militar para
perseguirnos.
La consigna del
gobierno era eliminarnos, y para ello contaba con el ejército, la policía,
conservadores y liberales. Entonces, liderados por Jacobo Prías, más conocido
como “Charro Negro”, jefe del movimiento comunista agrario, decidimos
replegarnos.
Charro nos hizo
formar. Éramos unos ochenta guerrilleros. Nos explicó que los ofrecimientos de
Rojas Pinilla no eran lo que Colombia y los colombianos necesitaban. Que todo
era una mentira y se iba a demostrar muy pronto. Por tanto él no aceptaba
ninguna entrega de armas. Luego pidió que diera un paso al frente quien quisiera
seguirlo. Que debía ser una decisión voluntaria, repitiéndonos que la lucha
sería larga y dura.
Lo hice. Yo
apenas tenía quince años.
Con nosotros
estaba el camarada Marulanda, quien se había vinculado al movimiento de
autodefensa comunista del Tolima, en 1953. Su padre, don Pablo, ya viejito,
también nos acompañaba.
Éramos 30
personas: 26 varones y cuatro mujeres. Un grupo que ayudó a organizar las
regiones de Riochiquito, el Pato, Marquetalia y otras, al sur del país.
– ¿Cómo
continuó ese proceso organizativo de lo que sería las FARC?
– El 27 de mayo
de 1964 se toma como la fecha en que se funda las FARC. Ese día se atacó nuestra
región, como parte de la llamada Operación Marquetalia, que fue una guerra
preventiva contrainsurgente. Se dijo que esa zona y otras eran “repúblicas
independientes”, y le puedo asegurar que de eso no había nada. Fue el pretexto
para lanzarnos 16 mil hombres del ejército bien equipados, más aviones,
helicópteros y artillería.
Los verdaderos
mandos eran estadounidenses. Nosotros teníamos unos aparaticodans la santé s de
comunicación, “boqui-toquis” y cada vez que los encendíamos sólo escuchábamos a
los gringos. Yo cogí fastidio de oírlos. (walkie-talkie),
Por donde uno
miraba había tropas. Y aunque sin experiencia ni buen armamento, 52 hombres y
tres mujeres las enfrentamos.
– En este caso, ¿qué quiere decir “enfrentar”? ¡Eso era una batalla de
hormiga contra elefante!
– Esperar hasta
que llegaran donde el tiro de la carabina los alcanzara, en especial a los que
encabezaban la columna. Retroceder, para volverlos a esperar.
– Siempre me
ha parecido irreal que esa cantidad de campesinos no saliera completamente
derrotada.
– Sí, sí: yo
tengo el nombre de todos ellos, así como el nombre de sus finquitas.
Pero mire, fue
muy bonito, porque en medio de aquello que estaba tan difícil nos reunimos.
Entonces el camarada Marulanda nos preguntó: ¿Vamos a resistir o nos rendimos?.
Y todos dijimos: ¡resistimos! ¿Somos libres o esclavos? Y respondimos:
¡Lucharemos por ser libres!
– ¿De donde
surge el nombre de FARC, y en qué momento Manuel Marulanda asume su dirección?
– A pesar de
que en 1966 seguían las operaciones militares, entre abril y mayo realizamos la
Segunda Conferencia en la región de Duda Departamento del Meta. Ahí se discutió
y se decidió que la organización se llamaría FARC.
En esa
Conferencia, donde participaron unos 350 combatientes, se hizo realidad la idea
que teníamos: crear una sola organización que agrupara a fuerzas de varias
zonas, y bajo el mando de una sola dirección. Así fue: se nombró un Estado
Mayor, con el camarada Marulanda al frente. Manuel fue ratificado como jefe,
porque ya venía siéndolo desde que Charro fuera asesinado, en enero de 1960.
Todos le reconocíamos el liderazgo, porque era indiscutible.
– Entre 1967
y 1970, más o menos, la naciente FARC pasa por una grave crisis debido a los
golpes del enemigo. Superada, empezaría a demostrar una gran metodología
política y militar. ¿De donde proviene, en especial la militar? ¿Tuvieron
instructores?
– Es una
pregunta muy importante porque en estos tiempos se dicen muchas cosas, tratando
de minimizar la obra de un grupo de hombres que ha entregado todo por el bien
del pueblo colombiano.
Cuando nos
llega la Operación Marquetalia ninguno de nosotros tenía experiencia militar. Ni
sabíamos qué tipo de ejército íbamos a enfrentar. Había dos reservistas, pero no
sabían de técnicas de combate, ni siquiera cómo hacer una emboscada. Le digo que
eso fue muy duro.
El único hombre
que se metió a estudiar táctica y estrategia militar fue el camarada Marulanda.
– ¿Cuál fue
su metodología?
– Él era un
observador, y de todos los aspectos de la vida humana. En lo militar, él fue
observando, reflexionando, cómo se comportaban la policía y el ejército en los
mismos combates. Así fue extrayendo enseñanzas.
Sin instructor,
la escuela de nosotros fue la práctica. Aplicamos un método que hasta hoy me
parece justo: las reuniones de balance. En ellas el guerrillero exponía todo lo
que había visto, palpado, escuchado. Luego el camarada Marulanda resumía,
explicándonos el por qué de muchas cosas y errores.
Hasta que el
camarada vio la necesidad de ponerse a estudiar. Fue un autodidacta de primera
línea. Leyó a Lenín, Marx, Bolívar, sobre la guerra vietnamita y la guerra de
guerrillas de Mao. Leía los manuales militares, en especial los del ejercito
colombiano, porque decía que el enemigo había que conocerlo por adentro.
Sin escuela de
instructores duramos hasta 1972. El camarada Marulanda fue quien empezó a dar
cursos, a formar instructores, a trasladar la experiencia. Esa fue parte de la
obra que él dejó, además de la fidelidad a la causa. Fueron 59 años de vida
guerrillera.
Quizás
atraído por el delicioso aroma de la comida que se preparaba, un perro se
obstinaba en ladrar. Ni esto perturbaba a Jaime Guaracas. La tormenta se había
detenido, pero las grises nubes seguían sin inmutarse.
Vació de una
sola vez el vaso con jugo que, por segunda vez, nos brindaban, preparado con
esas frutas que sólo se dan por estas tierras. Ya hemos charlado unos buenos
momentos. El recordar tanta historia, parece que le imprime energía adicional.
Llega el momento de tocar temas actuales.
– ¿Qué dice
Usted de las acusaciones que se le hacen a las FARC, por ejemplo, que son una
“narcoguerrilla”?
– El gobierno,
la gran prensa y muchos que se dicen intelectuales, dentro y fuera de Colombia,
han dicho que las FARC han cambiado. Que al comienzo era un grupo con un
programa revolucionario, que luchaba por la reforma agraria. Dicen que de un
tiempo para acá se convirtió en lo que ellos llaman “narcoguerrilla”. Y uno
piensa: ¡cómo ellos acondicionan los términos a sus necesidades!
Cuando
surgieron los grupos revolucionarios se les denominaba “chusma”, que es una
bajeza. Poco después les denominaron “comunistas”, contando que el comunismo era
lo peor. O sea, diciendo del comunismo lo que exactamente ellos hacen contra los
colombianos. Luego se les trató de antisociales, criminales, bandoleros, y todos
los términos que se imagine. La acusación se fue cambiando, hasta que llegaron a
lo de “narcoguerrilla”, término impuesto por el ex embajador estadounidense,
Lewis Tambs. Vea como es de irónica la vida: ¡Este mismo personaje fue expulsado
de Costa Rica por narcotraficante!
– Se le
cuestiona a las FARC la retención de militares y policías.
– Ellos no han
sido secuestrados, fueron capturados en pleno combate. Por lo tanto se trata de
prisioneros de guerra, como lo son los guerrilleros que están en las cárceles.
– Pero lo
mismo no podrá decir de los civiles.
– Mire, durante
las negociaciones con el gobierno del presidente Andrés Pastrana, las FARC
entregaron a más de trescientos militares retenidos: no liberaron ni a un
guerrillero, y existen condenados a cincuenta y sesenta años, muchos de ellos
enfermos.
Cuando las FARC
vieron que no existía ninguna intención de intercambio de prisioneros, se
decidió retener a personas de peso político.
A Ingrid
Betancourt no fue necesario irla a buscar, porque se entró a una zona
guerrillera. Ella creyó que no se sabía de su pertenencia a la burguesía.
¡Es que en esta
guerra la burguesía no ha sufrido!
Pero ni con
esos retenidos reaccionó el gobierno, porque no le ha importado negociar
prisioneros, menos la paz. Con Uribe Vélez todo es guerra.
– Ahora que
menciona a la señora Betancourt, ¿cómo fue en realidad su rescate?
– Fue una
operación donde intervinieron franceses, israelíes y gringos. Pero lo esencial
es que, ella y el grupo de los catorce, salieron bajo el ofrecimiento de una
recompensa económica a los dos máximos responsables de su custodia. Y más: es
posible que en esa negociación vinieran desde mucho antes. En la última prueba
de supervivencia que se entregó, esa foto de Ingrid, donde se ve sentada y con
cara de casi muerta, fue preparada. Explíqueme: ¿por qué los responsables de su
custodia dejaron salir la carta enviada por Ingrid a su madre, donde contaba
tantas mentiras sobre su salud y el trato que recibía? ¿O es que la tuvieron que
ayudar a bajar del avión cuando regresó a Bogotá o Paris? Los exámenes médicos
oficiales que le hicieron en Paris, ¿mostraron algún problema de salud?
Esos que se
vendieron creyeron en promesas, pajaritos en el aire, y exilio dorado en París.
Nada les han dado: siguen en la cárcel y amenazados con extradición a Estados
Unidos.
A ellos les
está pasando como al asesino del comandante Iván Ríos, quien después le cortó la
mano para llevarla de prueba al ejército: está haciendo huelga de hambre en la
cárcel porque no le han cumplido. Y no le cumplirán.
Así le paga el
diablo a quien bien le sirve.
– La señora
Betancourt está diciendo que no volverá a Colombia porque es objetivo militar de
las FARC.
– Con ese
cuento, ¿será que ella y su familia quieren sacar más compasión, y obtener más
de los millones que ganaron con las campañas que se realizaron, y donde tanto
ingenuo cayó? ¿O le falta inflar un poquito más le ego desmesurado que tiene? La
importancia política que tuvo desapareció.
– En este
año 2008 las FARC han recibido duros golpes. ¿Es cierto que las FARC están muy
debilitadas?
– No digo que
las FARC estén golpeadas: han tenido algunos fracasos. La muerte de Raúl Reyes,
Iván Ríos y otros comandantes son fracasos. Con la salida de Ingrid y el grupo
de los 14, soy conciente y lo digo: ahí se perdió una batalla política. Pero es
que las guerras son así, todo el tiempo no se ganan batallas.
Ya se
reestructuró la dirección. Alfonso Cano, el nuevo jefe, ha dicho que el
Manifiesto Bolivariano continúa su curso; que las FARC se guían por lo mismo en
lo militar, político y organizativo. Que las siguen con las puertas abiertas
para buscar la paz con justicia social.
Todo lo demás
son mentiras. Eso sí: que se olviden de que las FARC están derrotadas o de que
han perdido su rumbo. Porque las causas que originaron esta guerra se han
incrementado, se han ido desarrollando. Hoy, el pueblo sufre y padece más que en
1946. Hoy más que nunca el país es dirigido desde Washington: Uribe es un simple
mayordomo.
– Se repite
que con Alfonso Cano muchas cosas van a cambiar en las FARC, empezando por
volverse “más política”, o que se van a desmovilizar.
– Alfonso es un
hombre muy inteligente y estudiado. Es un cuadro político que va a jugar un
papel importante en la dirección, porque en las FARC la dirección es colectiva.
Cuando ella se reúne, ahí llegan todos los planteamientos, se discuten y se
toman decisiones por mayoría. Nadie se puede salir de eso.
Por eso son
especulaciones el decir que con Cano se abren grandes posibilidades para la
entrega de las FARC.
– ¿Cuántos
años más de guerra le esperan al pueblo colombiano?
–
Lamentablemente, la paz no está en manos de las FARC, sino en las de la
burguesía y el imperialismo
Si Uribe, que
se cree un súper presidente, fuera un poco inteligente y quisiera la paz, podría
empezar a darle salida a la guerra con un simple decreto. Las FARC están
dispuestas a negociar a la hora que sea, pero no en cualquier sitio; no en
cualquier condición; no por cargos en el Congreso para su dirigencia.
Colombia
necesita paz, pero no la paz de rendición, no de entregar armas a cambio de nada
para las mayorías del país.
Son las
necesidades del pueblo lo que prima para las FARC, porque sus comandantes sí
viven rodeados del pueblo, y conocen lo que sufre ese
pueblo.
– ¿Una
negociación política puede abrir el real camino hacia la paz?
– Mire, durante
los diálogos con el gobierno del presidente Pastrana, realizados en la zona del
Caguán, se avanzó mucho. Se llegó a firmar una agenda común, donde los puntos de
las FARC y del gobierno se fusionaron en uno. Sólo era empezar a trabajar.
¿Qué pasó? Que
Washington y la burguesía colombiana creyeron que así llegaría la revolución.
Entonces prefirieron volver a invertir en la guerra. Claro, impulsados por el
poderoso consorcio militar de Estados Unidos. Porque son ellos, junto a la gran
burguesía y el mando militar colombiano, los que fomentan la guerra para llenar
sus arcas.
Lo cierto es
que de las burguesías latinoamericanas, la colombiana es la tiene una
característica sin igual: acogió la formula de aplicar la violencia, la muerte,
a sus opositores. Todo lo quiere resolver matando a quien estorbe a sus planes.
– ¿De dónde
puede venir esa “característica” de la burguesía colombiana?
– Yo se la
adjudico a los españoles, aunque falta hacer una investigación sociológica y
sicológica que nos diga qué tipo de español llegó a Colombia. Qué herencia tan
terrible nos dejaron, porque la violencia política de los poderosos en nuestro
país viene desde la colonia.
– Aunque
sólo unos pocos dementes e interesados creen aún que por la vía militar y la
violencia contra el pueblo se puede acabar con la guerrilla, tampoco veo
factible que por el momento la guerrilla se tome el poder.
– Somos muy
realistas, por ahora no podemos derrotarlos, pero un mal no dura cien años, ni
un cuerpo lo resiste. Ningún cambio social ha sido fácil. Eso sí, que no se
equivoquen: mientras persistan las causas que generaron la lucha, la guerrilla
será invencible.
La propaganda
de ellos dice que el pueblo colombiano está cansado de la guerra, y que por eso
muchos le colaboran al ejército, pero eso no es cierto. De ser así, la guerrilla
no estaría por todo el país.
La guerrilla
hizo un repliego estratégico para enfrentar al Plan Colombia. En la selva están
las fuerzas principales, pero existen combatientes a los alrededores de Bogotá,
Cali, Medellín. Lo que pasa es que no se dan cuenta de su presencia porque hay
una base que los oculta, que los apoya.
Las FARC tienen
organizado su partido Comunista Clandestino, PCC, y al Movimiento Bolivariano
por una Nueva Colombia. Estos trabajan clandestinamente con las masas, por todo
el país, calladito.
Si se mira con
objetividad, Uribe es el derrotado porque no ha logrado acabar con las FARC con
sus planes Colombia y Patria. Junto a Washington han derrochado miles de
millones de dólares, y las FARC continúan.
– Dígame,
¿si no es militarmente, cómo el Estado colombiano y Washington podrían poner a
tambalear realmente a las FARC?
– Si ese dinero
que invierten para la guerra y la represión, lo invirtieran en salud, educación,
una reforma agraria, quizás se pondría en cuestionamiento a las FARC.
Si se empiezan
a solucionar las causas que mantienen latente el conflicto, si no se continúa el
asesinato a los opositores, por lógica bajaría la tensión. Se iría cerrando la
posibilidad para que las FARC digan que el pueblo sufre.
Es por eso que
el establecimiento tiene las posibilidades de resolver este conflicto, ¡y ahora
mismo!
Pero no: Uribe,
el imperialismo y la burguesía tienen la gran ilusión de derrotar a las FARC
militarmente. Y ahí están, le repito, bien equivocados.
Bajo las
condiciones actuales del pueblo colombiano, tenga la certeza de que las FARC
seguirán existiendo. Las FARC están dispuestas a seguir la lucha, resistir y
vencer.
Hernando
Calvo Ospina es colaborador de Le Monde Diplomatique. Nominado al Premio
Lorenzo Natalí para el Periodismo, 2005, de la Comisión Europea. Autor, entre
otros: “Colombia, laboratorio de embrujos. Democracia y terrorismo de Estado”. A
kal-Foca, Madrid 2008.
En savoir plus sur Roger ROMAIN – militant communiste belge (PCB) – B6180 COURCELLES
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